YOGA TIBETANO y DOCTRINAS SECRETAS. LIBRO III. PARTE 3: REALIZACIÓN DEL ESTADO DEL NIRMANAKÁYA DURANTE EL BARDO. El Bardo de la búsqueda del renacimiento. El arte yóguico de escoger un vientre. CAPITULO 4: LA DOCTRINA DE LA TRANSFERENCIA DE LA CONCIENCIA. PARTE 1: LAS TRES TRANSFERENCIAS PARTE 2: LA TRANSFERENCIA DE LA CONCIENCIA MEDIANTE LA MEDITACIÓN SOBRE EL GURÚ.
PARTE 3: REALIZACIÓN DEL
ESTADO DEL NIRMANAKÁYA DURANTE EL BARDO.
46) La tercera parte consiste
en la realización del Estado del Nirmanakáya [o renacimiento
como encarnación divina] durante el Bardo.
[El Bardo de la
búsqueda del renacimiento]
47) Si uno no halla el Camino
durante el Segundo Bardo [i. e. durante el Chönyid
Bardo]226 se oyen los cuatro sonidos llamados
“sonidos que inspiran pavor”; de la fuerza vital del elemento
tierra, un sonido del elemento agua, un sonido semejante al romper de
la olas del océano; de la fuerza vital del elemento fuego, un sonido
semejante al de una selva en llamas; de la fuerza vital del elemento
aire un sonido semejante al de mil truenos retumbando
simultáneamente227.
48) El sitio en que uno entra,
al huir de estos sonidos, es el vientre.
49) Los tres Precipicios
terribles [que obstruyen el camino en la huida de los sonidos] son
los Profundos Precipicios Blancos, Rojo, y Negro; caer en cualquiera
de ellos es caer denr de un vientre228.
50) Los Cinco Senderos
Resplandecientes, incluso el Camino del Blanco Resplandor, los han de
entender los bien instruidos. Recorrer cualquiera de ellos es
reingresar en la existencia sangsárica229.
51) También aparecen otros
fenómenos, tales como: masas globulares de encantadora luz, junto
con resplandecientes chispas; el ser perseguido por una espantosa y
extenuante lluvia; la la llegada de amenazantes iracundas figuras
masculinas y femeninas; el ser conducido por el Verdugo [del juicio
del Dharma Rája, tras la prueba del Espejo del karma]; y al ser
puesto en una casa de hierro, que simboliza el estado Infernal230.
52) El tomar cobijo en las
oquedades de los árboles y en las cavidades y recovecos de la tierra
es entrar en el mundo de los fantasmas infelices o en el mundo
burdo231.
53) Hundirse en un lago
adornado con cisnes que flotan en él, es nacer en el Continente
Oriental323.
54) Hundirse en un lago
adornado con ganado que pace en sus orillas, es nacer en el
Continente Occidental233.
55) Hundirse en un lago
adornado con caballos que pacen en sus orillas, es nacer en el
Continente Norte234.
56) Ver grandes mansiones con
los padres durante el acto sexual, es nacer en el Contiene de
Jambudvipa235.
57) Ver las mansiones
celestiales de vastas dimensiones y penetrar en cualquiera de ellas,
es signo de renacimiento como deva.
58) Al tener las ideas
descarriadas [debido a las propensiones kármicas]
suma influencia [en esta etapa] uno busca un vientre; y por ello,
este periodo se llama “tiempo en el que el odorívoro [i. e. el
morador del plano post-mortem] busca un vientre para renacer”.
226.-
En otras palabras, si el difunto fracasa en alcanzar el divino estado
de Dorje Chang –y nadie, salvo los maestros de yoga lo
logran– debe vagar en el estado post-mortem desde el Segundo
Bardo, o Bardo de la Experiencia de la Realidad,
llamado en tibetano Chönyid Bardo, hasta el Bardo de
la Búsqueda del Renacimiento, llamado Sidpa Bardo. En El
Libro Tibetano de los Muertos, en el que está el texto integro
de las doctrinas del Bardo; el Bardo de los momentos de
la Muerte, el Primer Bardo, llamado Chikai Bardo, se
divide en dos etapas, de modo que el Chönyid Bardo está
clasificado como el tercer Bardo.
227.-
stos fenómenos son resultado de psíquicos del proceso de
desintegración llamado muerte, que afectan los cuatro elementos más
burdos de los que se compone el agregado del cuerpo humano. No se
menciona el elemento éter pues en ese solo elemento –i. e. en el
cuerpo en el Bardo o etéreo– el principio de la conciencia
continua existiendo.
228.-
Cualquier género de nacimiento sangsárico es considerado
indeseable, en especial para quien ha empezado el Camino Nirvánico;
y ese nacimiento está simbolizado aquí por la caída en uno de los
tres Precipicios. Caer en el Precipicio Blanco es nacer como deva;
en el Rojo, como preta; en el Negro, como morador de un medio
infernal de supuración. En El Libro Tibetano de los Muertos,
se explica que los Precipicios son la Ira, la Lujuria, y la
Ignorancia, las tres malas pasiones que provocan el renacimiento.
229.-
Estos senderos son el sendero de luz blanca que conduce a los mundos
de los devas, el sendero de luz ahumada que conduce a los
mundos infernales de supuración, el sendero de luz amarilla que
conduce al mundo humano, el sendero de luz roja que conduce al mundo
de los pretas (o espíritus infelices), y el sendero de luz
verde que conduce al mundo de los asuras (o titanes). Tienen
también significado en relación con los Cinco Resplandores de la
Sabiduría. Los ilustrados, i. e. los adeptos de yoga, no han
de recorrer ninguno de estos senderos, si desean evitar a la
existencia sangsárica.
230.-
Aquí, nuevamente El libro Tibetano de los Muertos, aporta un
voluminoso y detallado comentario. Dharma Raja, el Rey de la Verdad,
y Señor de la Muerte, ante quien llegan los difuntos para el Gran
Juicio, personifica la conciencia en su severo aspecto de
imparcialidad, y amor por la rectitud; y el Espejo en el que el Juez
mira para pronunciar su veredicto, es la memoria, en la que se
refleja vividamente todo acto bueno y malo realizado en el mundo
humano. El bien se equilibra con el mal en la balanza de la
justicia; y, de acuerdo con ella, el difunto es sentenciado a
encontrar sus justos desiertos kármicos. En El Libro
Tibetano de los Muertos, (el Bardo Thödol) aclara que
“Fuera de las propias alucinaciones, en realidad no existen, aparte
de uno mismo, cosas tales como Señor de la Muerte, o dios, o
demonio”.
231.-
La popular, mas no correcta, doctrina del renacimiento, sostiene la
errónea teoría que surge de la Ignorancia y las análogas, de que
el principio humano de la conciencia puede corporizarse en formas
sub-humanas. Para estudiar el Bardo Thödol en el que se basa
nuestro texto habría que atenerse a la interpretación esotérica
antes que a la exotérica, o vulgar. Asimismo, debe tenerse en
cuenta cierto grado de corrupción debido a la influencia de esta
interpretación vulgar deslizada en el texto. La señora Rhys
Davids, con su vasto conocimiento del canon Pali, dice: “Fuera de
leyendas y habladurías, hasta el presente no encontré caso alguno
de que alguien renaciera como animal y que el caso fuera reconocido
por el criterio supernormal de un maestro. En unos pocos Suttas se
le hace decir al Buda que algunas clases de malhechores hallarán ese
destino, mas los Suttas por lo que conozco hasta ahora, no dan una
aclaración ulterior sobre el particular. Como lo aclaramos en El
libro Tibetano de los Muertos, todas esas referencias al
renacimiento de formas humanas en sub-humanas no han de ser
interpretadas, necesariamente, en forma literal. Por lo contrario,
existe abrumadora evidencia en pro de la interpretación simbólica.
En este contexto, asimismo, uno ha de recordar que Buda no tuvo parte
alguna en la redacción de las doctrinas asentadas en escrituras que
se le atribuyen. Sólo mucho después que abandonó el mundo humano
fueron documentadas. Su advertencia de no aceptar como cierto lo que
no se probara yóguicamente aunque se halle documentado en las
Escrituras, es tan aplicable en esta era científica como cuando
fuera pronunciada. El budista, el hindú, o incluso el cristiano que
se aparta de este sano criterio del Iluminado parece preferir las
teorías no comprobadas antes que el hecho científico.
232.-
Texto: Shar-ling, “Continente Oriental”. La forma mas
completa, Shar-lü.pa-ro, [“Continente”] “Oriental de
Gran Tamaño”. Aunque dotado de beatitud y sosiego, al ser un
mundo en el que no predomina la religión, se le previene al difunto
para que no nazca en él.
233.-
Texto: Nub-ba-lang-Chöd, “Continente Occidental”, mundo
humano al Oeste del Monte Meru, donde se dice que existen grandes
extensiones de magnifico ganado. Para el que desea la Liberación de
todos los estados sangsáricos también es un lugar inconveniente
para nacer.
234.-
Texto: Chang-da-mi-nyan, “Continente Norte”, mundo al Norte de
Monte Meru, donde hay grandes cantidades de bellos caballos. Al
igual que todos los estados no humanos es asimismo un lugar
indeseable para renacer.
235.-
Texto: Jam-bu-gling, “Continente Sur” que es nuestro
Planeta Tierra.
[El arte yóguico de
escoger un vientre]
59) De la aplicación práctica
[de las selectas enseñanzas concernientes al arte de escoger un
vientre para renacer] se ha dicho:
“Abandonando todos los
sentimientos de agrado o rechazo236,
con la atención de la
memoria que limita la tendencia
perezosa de la
mente237;
aplicate a la elección
de la entrada en la matriz.
Luego, efectuando la
transferencia del Feliz de Conocer238,
uno alcanza el
nacimiento en cualquier lugar que desee”.
60) Sabiendo uno que todos los
sonidos y formas terribles que aparecen [vistos durante el Bardo del
Renacimiento] son ilusorios, se cierra [el ingreso de uno a] la
matriz no deseada.
61) Las matrices no deseadas
también se cierran de modo similar recordando la Vacuidad [de
acuerdo con las selectas enseñanzas que uno tuvo] y teniendo
presente al gurú humano y a la deidad tutelar [yidam] [o Gurú Divino].
62) Luego, al pensar en la
elección de una matriz deseable en una familia –que de ese modo
ofrece las ventajas de seguir una de fortuna– el hecho de nacer de
modo acorde se llama acto de renacer como encarnación divina [o
tulku].
63) Quien ha sido bien
instruido en yoga, aunque incapaz de percibir la Clara Luz, se
convertirá en Bodhisattva del orden que ya no reencarnara en la
Tierra, mediante el nacimiento en cualquiera de los Reinos Puros,
tales como el Reino Dorado de Felicidad239, o el
Reino Feliz de Conocer240, o algún Reino Puro
similar241.
236.-
En otras palabras, el objetivo debe alcanzar un estado de quietud
dominado por suprema ecuanimidad a todas las preferencias kármicas
hacia gustos y disgustos. Como afirma El Libro Tibetano de los
Muertos: “Aunque te parezca una buena matriz, no te dejes
atraer; si te parece mala, no sientas por ella rechazo. Estar libre
de rechazo y atracción, o del deseo de tomar o de evitar –ingresar
en la disposición anímica de completa ecuanimidad– es la más
profunda de las artes. Excepto sólo para los pocos que han tenido
alguna experiencia práctica [de desarrollo psíquico], es difícil
desembarazarse de los restos de la enfermedad y las malas
propensiones.
237.-
La mente debe tenerse bajo estricto control ejerciendo su memoria de
disciplina yóguica adquirida durante el estado humano, con el
resultado de que, de ese modo, mediante la ininterrumpida continuidad
de la conciencia, se une el estado no corpóreo que precede al
nacimiento, incluido el estado embrionario, en el seno materno, con
el que sigue al nacimiento. Así uno nace con pleno conocimiento del
proceso de escoger la matriz y de nacer de él, del mismo modo que
uno conocería el proceso de la muerte, reteniendo la continuidad de
la conciencia desde el estado pre-mortem.
238.-
La transferencia se refiere a la transferencia yóguica de la
conciencia, durante el estado post-mortem, al estado de entrar
en la matriz prenatal, de igual modo que al reino paradisíaco
llamado “Feliz de Conocer”.
239.-
Este es el alto cielo conocido en tibetano como Dewachen.
240.-
Ngon-par-gah-wa; este es el paraíso de Vajrasattva, el
“Adamantino” o “Eterno”, reflejo esotérico del Dhayani Buda
Aksobhya, el “Inagitado”, asignado a la Dirección Oriental,; o,
de acuerdo con su nombre tibetano, el Reino “Feliz de Conocer”.
241.-
En otras palabras, un gran maestro de yoga podrá optar por
ingresar en uno de los Reinos de los Bodhisattvas, si es su
tiempo para eso, o de naer en la Tierra como Maestro Divino.
CAPITULO 4: LA DOCTRINA DE
LA TRANSFERENCIA DE LA CONCIENCIA.
[PARTE 1: LAS TRES
TRANSFERENCIAS]
1) La sexta doctrina, Powa,
consiste en tres transferencias: La Mejor o Transferencia en el
Dharmakáya; la Media, o Transferencia en el Sambhogakáya;
y la Última, o Transferencia en el Nirmanakáya [o Adopción
del Renacimiento Divino].
2) La primera, la Mejor, o
Transferencia en el Dharmakáya, consiste en la percepción de
la Clara Luz durante la primera etapa del Bardo.
3) La segunda, la Media, o
Transferencia en el Sambhogakáya, consiste en el surgimiento
en el Divino Cuerpo Unido242 durante el Bardo.
4) La tercera, la Última, o
Transferencia en el Nirmanakáya, consiste en la adopción del
Renacimiento Divino.
5) Aunque éstos pueden
considerarse como tres resultados diferentes, no obstante las
selectas enseñanzas para guía en el Sendero [por las que se
alcanzan estos tres resultados] no son tres enseñanzas diferentes
[sino un sistema único e igual de enseñanza].
242.-
Este es el Divino Cuerpo del Estado Unido antes citado, en el que
Compasión y Vacuidad (o Verdadera Sabiduría) están en unión, como
en el cuerpo de un Bodhisattva.
PARTE 2: LA TRANSFERENCIA
DE LA CONCIENCIA MEDIANTE LA MEDITACIÓN SOBRE EL GURÚ.
6) Ahora sigue el Powa llamado
Transferencia de la Conciencia mediante la Meditación sobre el Gurú.
7) Ha sido descrito así:
“Habiendo formado
primero el pecho “en forma de olla”
mediante veintiuna
respiraciones,
retira enérgicamente la
conciencia de su sitio,
y desplaza hacia arriba
a través de los lotos de la columna vertebral,
visualizando veintiún
chakra243,
que el proceso tenga
lugar chakra tras chakra,
tanto en la subida como
en la bajado de la sílabas mántricas.
Las sílabas a emplearse
son la monosílaba y la mesosílaba244.
Pronunciando en alta los
sonidos de la sílaba,
dirige al 'Conocedor'
hacia Dewachen.
Entonces, al llegar el
momento preciso, se cumple la transferencia”.
8) Existen dos partes, la
[mera] Práctica, y la aplicación Práctica.
243.-
Estos chakras, o “Ruedas” han de visualizarse como si
estuviesen ensartados en la columna vertebral (que consiste en
treinta y cuatro vértebras) equidistantes uno del otro. O la columna
vertebral puede considerarse como un eje que se extiende a través
del centro de veintiuna ruedas. (Ver la comparación similar
contenida en las partes 66-8 de la Doctrina del Calor Psíquico) y
cada chakra ha de visualizarse como centro de fuerza psíquica,
por medio del cual, en virtud de la meditación, se retira de su
lugar el principio de la conciencia, en el centro cardíaco, y poco a
poco se lleva a través del nervio medio, en el centro de la columna
vertebral, hasta la salida de la Abertura de Bráhma.
244.-
En la subida se usa la sílaba mántrica HEEG; y en la
bajada la sílaba mántrica KA, que se pronuncia KAH.
En la subida, se eleva la conciencia, y en la bajada se retorna a su
sitio. La real proyección de la conciencia no se intenta hasta que
el yogin no se siente absolutamente confiado en el buen éxito;
meramente practica la subida y bajada en forma reiterada hasta que
llega el momento justo.
Dr.Walter Yeeling Evans-Wentz, editor.
Kazi Dawa Samdup, traductor.
Los méritos son ofrecidos a todos los seres para que
alcancen la Iluminación en esta vida.
Qué todos los seres sean felices.
Qué se liberen del sufrimiento.
Qué no se separen nunca de la felicidad.
Qué permanezcan en la gran ecuanimida


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